Por: Ilda Polo Cortegana
"La pandilla te salva la vida. Tener un grupo de personas con
las que pensar el mundo, reírte (....). Con el grupito al fin del mundo, con el
grupito todo, con el grupito la vida, porque es más interesante, porque se
aprende el doble, porque es emocionante el encuentro, porque está buenísimo
pensar el mundo con otros y entender que nadie tiene verdad sino que la verdad
está en el medio de las cabezas".
Grupo
Piel de Lava
Dentro
del ciclo de Mujeres Maestras del
Teatro, en Argentina, el grupo Piel
de Lava (PDL) dictó a fines de Septiembre del 2023 un seminario de dos días
sobre la creación grupal. Valeria
Correa, Laura Paredes y Elisa
Carricajo presentaron dentro del taller la metodología de trabajo que han
ido sistematizando durante sus más de 20 años de labor teatral junto a Pilar Gamboa, el cuarto elemento que en
esta oportunidad no pudo estar presente. El seminario se desarrolló en el
acogedor teatro La Cochera en
la ciudad de Córdoba y hoy, en esta píldora, te cuento algunas reflexiones que
aparecieron sobre mi participación en este encuentro.
Luego de una crisis en el aeropuerto en la que no sabía cómo hacer para llegar a mi hospedaje porque, atención aquí, no hay casa de cambio en el aeropuerto de Córdoba, había asumido que lo peor que podría pasar era que me quedara en el aeropuerto a lo Tom Hanks en esa película que nunca vi*. Felizmente, mi cuerpo reacciona como si nada pasara y me hace el aguante frente a que no tenga a nadie en esta ciudad que visito por primera vez. Me asusta un poco, no me atormenta, no se me baja la presión como aquella vez que viajé sola y casi me desmayo. Así que luego de asumir que no soy Tom Hanks, que no tengo las razones que él tuvo para quedarse en el aeropuerto, aunque no sepa cuáles son, y que quedarme ahí implicaba hacer gastos en dólares y endeudarme terriblemente, decido pagar un taxi de aplicación con tarjeta de crédito y después olvidarme los datos de la misma. Llego al centro, cambio dinero, me instalo y simulo estar en casa, porque sé que es bueno salir de casa, pero es mejor tener una. El seminario de PDL inicia el sábado. Esta es la razón por la que he llegado hasta aquí y sirve recordarme porqué por este grupo y no otros.
El trabajo en grupo en Latinoamérica no es una novedad. De hecho heredamos este tipo de labor teatral tanto como el miedo a las dictaduras y el olvido de las mismas. En Perú se han desarrollado varios grupos de teatro, entre ellos los que más han prosperado han sido Yuyachkani y Cuatro Tablas, cada uno con sus directores, hombres por supuesto: Miguel Rubio y Mario Delgado, respectivamente. Sin embargo, hemos olvidado que el grupo que fue el primero en aportar a la dinámica autogestiva y autónoma, previo a los ya mencionados ha sido “Homero, teatro de grillos”**, que incluso renovó las propuestas de teatro para niñas y niños en la Lima de los años sesenta. “Los grillos” (como se le recuerda) fue dirigido por dos mujeres: Sara Joffré y Aurora Colina. Las primeras, además, en hacer Brecht en el Perú. En ese sentido, creo importante y estoy agradecida con el trabajo de Mujeres Maestras del teatro que espero poder replicarlo en algún momento. Es una dinámica importante que hoy fortalece nuestra representación, da luz al trabajo de las mujeres, permite ver que podemos ser brillantes y no quedar más en el olvido frente a logros masculinos.
El trabajo de las PDL se puede valorar por ser un grupo de cabezas femeninas; es decir, que la decisión final es determinada por mujeres desde un 2003 en el que recién empezábamos a ser autoridades en el teatro. Pero además, es un grupo de mujeres formado orgánicamente desde la autogestión y la horizontalidad. No trabajan con una división de roles definida y limitante de tareas. Dice Pilar Gamboa que la labor creativa es como un ring de box “va peleando la que va pudiendo”. Todas actúan, todas escriben, todas dirigen y todas producen. El grupo de teatro, la creación junto a tus patas, es una resistencia. Jugar en equipo para hacer un gran partido. Se puede perder, pero las grandes jugadas lo harán memorable. Y las grandes jugadas se hacen por un equipo que se conoce, entrena, se observa, se acepta, se soporta y resiste unido. No estoy hablando de la selección peruana de futbol masculino. No. No hombres que ya ganaron un lugar.
Para PDL la mirada desde adentro de la escena tiene la capacidad de organizar la misma. El rol de dirección, de la toma final de decisiones, suele estar colocado sobre una sola persona. Una persona que también tiene sus propias neurosis. En cambio, estas actrices basan sus procesos de trabajo en una horizontalidad de miradas: la externa y la interna. La mirada interna en el trabajo de grupo debe tener el mismo peso que una mirada externa. El grupo cuestiona el rol de la dirección por su poder de decidir desde su experiencia de observación de la escena y trabaja a partir de dinámicas que van develando orgánicamente la estructura. Las propuestas no pasan por juicio o filtro. Algunas irán construyendo juntas y las que no puedan ser parte, se irán soltando ligeramente. Al no haber el habitual “sentido de dirección”, no hay decisiones explícitas. La estructura se va puliendo, las decisiones van apareciendo desde la mente colectiva. La autoría, entonces, es de PDL, no individual. Las cuatro defienden, sostienen, son la obra.
Si Tom Hanks y yo hubiéramos sido una pandilla, quizás nos habríamos quedado menos tiempo en el aeropuerto o lo habríamos pasado mejor. La pandilla está siempre contigo, te apoya y te cuida. Asume tus líos, no necesariamente los compra, pero construye puentes para que puedas atravesarlos. Tus amistades son tus ideales sociales, son la familia escogida que no será disfuncional. Tu grupo de teatro debería ser esa gente, deberían ser las amigas que van a buscar el algodón y el agua oxigenada para limpiar tu silla en el cole cuando la manchaste con la regla. Deberían ser las que te ayudan a hacer la chancha si decides abortar y te acompañan durante el proceso con la esperanza de que tengas el privilegio de no morir. Para hacer teatro vas a tener que confiar. Confiar en que confías y en que confían en ti. Hoy en día existen más colectivos y algunos integrados solo por mujeres, pero la autoría grupal no aparece mucho. Es difícil que un grupo perdure en el tiempo, sobre todo si cada integrante se dedica a otros proyectos. Lo colectivo pareciera ser algo solo de la juventud. Tiene sentido, porque es la época en la que más se necesita ser parte de algo. Mientras va pasando el tiempo, el reconocimiento nos parece más interesante si es individual.
PDL es
de los pocos grupos teatrales conformado solo por mujeres, que surge desde el
deseo de hacer obras de teatro y demuestra un interés en la tradición dramática.
No niega ni rechaza una influencia masculina, dialoga y se apropia de las dinámicas
a favor de la creación. Además, el grupo emerge como una posición política a
partir de su sistema de trabajo. Sus obras inevitablemente están atravesadas
por discursos políticos porque de alguna manera también las atraviesan a ellas
como personas. Es gozoso encontrar en su obra personajes contradictorios con
dudas, miedos, violencia y bondad. El sistema que han encontrado para trabajar,
les permite crear un mundo nuevo, no repetir obras ya hechas, ni montajes ya
vistos. PDL podría ser una metáfora del feminismo, pero es un sueño cumplido:
Igualdad y hacernos más fuertes juntas. Espero que mi juventud cuando se vaya
no me obligue a rechazar lo colectivo y que la soledad haga espacio para nuevas
compañías.
*The
Terminal (2004) – Dir. Steven Spielberg
** “Homero
teatro de Grillos” fue fundado en 1963 por Homero Rivera,
Víctor Galindo, Alejandro Elliot, Jaime Castro, Sara Joffré y Aurora Colina. El
nombre correspondía a una broma para su compañero Homero y hacía referencia a
la frase: “El Teatro es como una olla de grillos”.

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